La Sexualidad De La Ascensión Por Daniel Jacob

La Sexualidad De La Ascensión

Por Daniel Jacob

En este momento importante de la historia, las Reconexiones atraen la atención al GIRAR de la Mercaba Individual para ilustrar el PROCESO DE ACELERACIÓN que aparece a medida que la conciencia comienza a expandirse. En el pasado, esta sensación de Aceleración producía ondas de choque en la sociedad humana muy parecidas a la intoxicación que estamos sintiendo ahora los humanos a medida que aprendemos acerca de la tecnología de la computación y la expandimos.

Jesús enseñó alguna vez: “Permitan que los niños vengan a mí y no se los prohíban. Porque ellos son los que conforman el Reino de Dios.”

La Sexualidad de la Ascensión nos libera de formas adulteradas, configuradas y con intenciones ocultas de obsesión/represión, reemplazando las “técnicas” amorosas añejas y trilladas por un sentimiento genuino de asombro y sobrecogimiento infantiles. No tiene una “forma” fija. Cada persona logra abrir esta delicada y bella flor de cualquier forma que le parezca más natural y plena de significado.

La excitación que surge cuando dos amantes se encuentran por primera vez SE CORRESPONDE PERFECTAMENTE con la Energía de Aceleración que ahora se está moviendo a través de nuestro Planeta mientras pasamos de 3D a 4D y más allá. ¡Se parece mucho a volver a casa!

Si no están conscientes del Cuadro Mayor (1), los humanos pueden desviarse al igualar esta Aceleración que sienten con una PERSONA o PERSONAJE en lugar de centrar más su atención en la transformación misma. (2) En otras palabras, “se enamoran” de alguien en lugar de “ascender en el amor” a todo.

Y todo está bien. Cada persona hará lo que NECESITE hacer para completar su misión en el Mundo de la Forma. Todos los caminos conducen tarde o temprano a casa. Algunos caminos simplemente TOMAN MÁS TIEMPO que otros.

La línea divisoria entre “ la Sexualidad Humana ” y “ la Sexualidad de la Ascensión ” se parece mucho a la línea divisoria entre TÚ y YO, donde estamos juntos en el espacio físico. Hay ciertos atributos de Ti que no puedo reproducir en la apariencia física, ciertas habilidades físicas, temperamento, disposición social. Puedo ser similar pero no el mismo por completo. Y lo mismo es cierto a la inversa. Por ESO nos manifestamos como dos en lugar de uno. Pero en los cielos, en ese “lugar intermedio” que precede a esas formas solidificadas, hay cuerpos de luz donde estas distinciones están sumamente reducidas. Este es el reino de tú COMO yo, y también el reino de yo COMO tú.

Alguien dijo alguna vez que el órgano sexual más importante del cuerpo humano se halla entre nuestras orejas. Pero eso sería una simplificación exagerada. El cerebro humano es simplemente una estación repetidora abreviada, localizada, para la MENTE Transpersonal. Y los sentidos humanos son receptores locales para activaciones e impresiones que llegan desde un sinnúmero de fuentes en, alrededor e incluso más allá de lo que comúnmente llamamos el “yo”.

Se supone que el Elemento Personal, Físico hace una declaración. Se pone de pie y observa al mundo y declara: “Yo soy”. Los Elementos Transpersonales parten de ahí, convirtiendo a una declaración en una nueva e innovadora pregunta: “Supongamos que yo fuese…”

Lo que alguna vez los sexólogos denominaron “fantasía”, con el transcurrir de los años, ahora está siendo redefinido como REALIDAD ALTERNATIVA. Si TODO ES USTEDES, entonces todo está DISPONIBLE para EXPLORAR. Pero cuando exploramos, debemos “ir ahí” como nuestro Yo Alternativo, sin remanente de separación para arruinar el baile. Esto les puede parecer espeluznante a algunos, y directamente escandaloso a otros. Afortunadamente, no tenemos que RESOLVER ESTE ASUNTO en nuestras mentes antes de hacer estos viajes. Esa forma de procesamiento sería demasiado lenta. Estos son viajes del CORAZÓN y el Corazón Humano lleva sabiduría innata propia.

En los días, semanas y meses por venir, avanzando firmemente hacia el 2012, consideraremos MUCHAS posibilidades y dejaremos de lado MUCHAS objeciones y restricciones. ¡La mayor parte de este proceso será virtualmente sin esfuerzo, aunque parecerá como si los sentimientos y los sensores estuviesen volando por todas partes!

En nuestra actual Serie “Portales al 2012” en el Blog Talk Radio, Gwynne y yo estamos buscando crear una atmósfera segura y protegida para que TODAS LAS PERSONAS aprendan y expandan su Proceso de “Aceleracíón”. No hay “expertos” en el sitio al que está yendo la humanidad ahora. Eso se debe a que NUNCA ESTUVIMOS AQUÍ antes. Vengan y únanse a nosotros mientras exploramos “ La Espiritualidad de la Ascensión , Sexo y Relaciones” para el show. Los Domingos, a las 7 PM, hora del Pacífico, 9 PM Central.

(1) Extracto del Sector de Alquimia Personal

EL GRAN TRABAJO

En la antigüedad, la práctica de la Alquimia (o El Gran Trabajo) era tolerada por la Aristocracia y la Iglesia Cristiana sólo porque estaba rotulada y promovida como una ciencia y una forma de convertir los metales comunes en oro. Sin embargo, esto era sólo una fachada. Pocos ciudadanos, excepto los Alquimistas mismos, comprendían las profundas implicancias del arte. Intrínsecamente, en el proceso de la transformación humana. Comienza internamente y luego se expande hacia fuera.(3)

Recientemente se ha hablado mucho acerca de “la piedra filosofal”. Hasta Harry Potter está entrando en eso. En lo que a las Reconexiones concierne, esta sencilla sustancia está hecha de la hibridación perfecta de “esto y aquello”, “oscuridad y luz”, “masculino y femenino y todas las otras sustancias polarizadas en su naturaleza. En el límite exterior de la experiencia existen todos los extremos de la vida. Estos son los elementos que son corrosivos por naturaleza o dedicados a tender trampas y a la servidumbre. La figura de la Mercaba es un ejemplo poderoso de cómo se ve el centro de cada persona en transformación. Las flechas que apuntan hacia arriba y hacia fuera hacen de bordes exteriores de experiencia, la luz elevada y la oscuridad baja (para adoptar la asignación común de espacio para esas esencias). En el centro del vehículo hay un lugar de unión, un lugar que no es ni arriba ni abajo, ni oscuro ni claro. Es el lugar de Reconexión. Cuando este vehículo está en movimiento, la tonalidad de energía y la resonancia vibratoria del viajero individual es aumentada considerablemente y los fuegos alquímicos arden limpios y brillantes.

Los patrones de la Alquimia en el Plano Espiritual son Hermes: su contrapartida egipcia, Toth y el Conde de St. Germain. Muchos otros también representan papeles preponderantes. Todas estas energías aparecen regularmente en la matriz de la Energía de las Reconexiones. Este sitio ofrece antecedentes e información acerca de todos ellos. Todos los días llega más información.

Uno de los términos básicos utilizados en la práctica de la Alquimia es Transmutación. Se aplica al proceso de cambio que está siendo completado en las vidas y corazones de los que han dicho sí a la Reconexión con Dios/Diosa/Todo Lo Que Es. La humanidad ahora está en el proceso de cambiar, de expandirse en nuestra forma y estructura, para que podamos ser capaces de soportar el “golpe de energía” que viene con la Aceleración Global. Los síntomas físicos que están siendo experimentados por muchos en el planeta en este momento son los dolores de parto para el nacimiento global que está disponible…

Canalizado por Daniel Jacob http://www.reconnections.net Copyright, 2002,

(2) Serie El Próximo Nivel – Parte 2

(3) Mientras progresamos en este período de tiempo que ustedes llaman “ La Transformación ” o el “Fin de los Tiempos” parece muy apropiado ahora que compartamos con ustedes un nuevo nivel de visión, un nuevo alineamiento gradual del punto de vista que se convertirá en un conducto desde la “Caja de Realidad” focalizada, ajustadamente definida, que ustedes eligieron para sí mismos cuando entraron en el Plano Terrenal de existencia.

De forma muy real, el cambio desde lo que ustedes llaman “Forma de Pensar Tridimensional” a lo que se denomina “Forma de Pensar Multidimensional” ES esa Transformación. En su literatura bíblica, este cambio es descrito como teniendo lugar “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos”. Mis Queridos Amigos, el “abrir y cerrar de ojos” al que se refieren aquí es el CAMBIO que ocurre cuando su perspectiva de quiénes y qué son ustedes cambia desde le fragmentado, solitario, minúsculo ser que creyeron que eran alguna vez a la clara comprensión de su verdadero Yo y su relación con toda existencia en todas partes. Y el único cambio que tiene lugar es de PERSPECTIVA.”Las Reconexiones

Copyright, 2009, por Daniel Jacob. http://www.reconnections.net

Reservados todos los derechos. Los escritos se pueden copiar y compartir con el objeto de crecimiento personal y/o investigación en tanto se incluyan el sitio en la web y estos derechos de autor. Toda reproducción con fines de lucro, por el medio que sea, requiere el permiso escrito de Reconnections, Inc.

Título en inglés Ascension Sexuality

Traducción: Susana Peralta

Sitio oficial de Daniel Jacob en español http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm

CREAR CUALQUIER COSA, PERO CREAR PERMANENTEMENTE Por Roberto Cabrera Olea

SOÑAR DESPIERTO

Por Roberto Cabrera Olea

Valparaíso, Chile

http://www.automaestria.ning.com / magomirdin@gmail.com

CREAR CUALQUIER COSA, PERO CREAR PERMANENTEMENTE

La conciencia colectiva de la humanidad aún se sostiene en el miedo y la sobrevivencia. Y esa energía nos rodea y se permea en nuestra piel si no somos conscientes de lo que queremos vivir y de que somos capaces de crearlo nosotros mismos. Esta energía nos dice que no seamos espontáneos, que seamos “buenos” a partir de valores que fomentan el juicio hacia quienes se atreven a ser lo que son, y moverse en libertad. Es una energía que intenta quedarse en nuestra sangre para que nos siga pareciendo normal su presencia adormecedora. Es la energía que cree en lo negativo de las personas y por eso se esmera en que saquemos lo “positivo”, instalándonos en la idea de que siempre tenemos que ser algo distinto a lo que somos en verdad. “En algún momento seremos mejores de lo que somos ahora”; esta afirmación, que nace de los valores mal llamados cristianos y que esparció la iglesia católica por siglos para atontar corazones y mentes, no nos permite vivir nuestro presente, nuestro ahora, en tranquilidad, aceptación y amor por nosotros mismos, y es de esa forma que esta conciencia colectiva somete nuestro propio empoderamiento. Pero es necesario al mismo tiempo, comprender que somos nosotros quienes creamos esa conciencia al aceptarla como válida, por lo tanto somos nosotros quienes podemos transformarla, pero primero hay que reconocerla, abrazarla, agradecerle y permitir que se vaya. Si luchamos contra ella, otorgándole un valor negativo, estaremos en el mismo juego de creer que como estamos viviendo hoy “no está bien”.

Esta energía que se resiste a partir no permite el sueño, no lo fomenta, es más, lo destruye en lógicas tales como: ¿para qué transformar mis creencias si así estoy bien? ¿Para qué creer en un sueño si el mundo está tan mal? ¡No será posible! etc., porque pretender crear un sueño en la vida cotidiana requiere responsabilidad, hacerse cargo de las decisiones que se toman y dejar de culpar a los demás de la propias circunstancias de vida…, y eso, por ahora, pocas personas están dispuestas a hacerlo. Esa conciencia adormecedora no es algo externo y ajeno a nosotros mismos, se nos pega porque nosotros lo queremos así, porque nos sirve para no tomar las riendas de nuestras vidas. Es por eso que necesitamos saber qué queremos vivir en verdad, si felicidad o penas. Por ejemplo, con respecto a las catástrofes de Haití y Chile, ¿qué decidimos? ¿Enviar pensamientos de congoja, miedo a lo que vendrá, juicios a quienes contaminan en planeta y lo llevan a reaccionar así (que somos todos por lo demás), seguir buscando culpables externos que se alimentan de la energía de lucha y miedo, etc? Y no digo que no existan personajes o entidades que propician la conciencia de miedo, pero somos nosotros los que ingenuamente les seguimos el juego buscándolos, mirándolos, en definitiva, dándoles vida. ¿Qué sucedería –imagina- el día en que esos sujetos no encuentren a nadie a quien dañar, porque estaremos nosotros alentando con nuestra conciencia una nueva realidad en la que ellos no podrán entrar? Por lo tanto, ¿enviamos pensamientos de fuerza, amor, confianza de que todo está en un orden mayor a pesar de las apariencias, y la certeza de que todo reviste una oportunidad mayor de crecimiento? Voy al hecho de que todo, pero todo lo que sucede en el mundo en un reflejo de nuestro estado interior como conciencia colectiva. Si nosotros conectamos con el miedo y el terror, eso es lo que se manifestará. Ahora bien, algunos estarán preguntándose, ¿pero quién podría desear tales destrucciones? Y te respondo: TODOS. Todos creamos estos terribles escenarios en cada momento en que nos entregamos a la conciencia del juicio y de la crítica, a la energía de sometimiento, y de que somos tan limitados, a la energía de miedo frente a lo que nos puede suceder en el futuro, a la conciencia de carencia y sobrevivencia. Cuando esto sucede, creamos precisamente el mundo que no queremos, creemos más en la destrucción que en nuestra capacidad de crear un sueño colectivo de amor. Son muchas las personas que aún duermen en esta energía de sometimiento y aún son muchos quienes se aprovechan de esa condición y la utilizan como instrumento de poder. En Haití, por tener un pueblo poco educado y pobre, es muy fácil que esto suceda; ellos mismos se sienten en el infierno y el mundo visualiza en ese territorio lo mismo; por lo tanto ¿qué puede resultar de esto? Sólo una cosa: UN INFIERNO.

Si pretendemos crear un sueño despierto en nuestras vidas para que se manifieste en el mundo y todos vivamos en una conciencia de amor, es necesario entonces optar conscientemente. Reconocer con honestidad qué es lo queremos, a qué le creemos más, y entregarnos a ello con atención y confianza. Y no se trata de andar rígidos pensando siempre en no caer en el miedo o el desempoderamiento, sino todo lo contrario. Respirar, aceptar con amor nuestras circunstancias, soltar nuestros cuerpos y permitir que la energía universal fluya en su inteligencia y co-cree con nosotros los más íntimos deseos de amor. En definitiva se trata de entregarnos nosotros mismos ese amor que buscamos afuera. Energía de Amor, esa es la clave, eso creará algo nuevo, y este “algo nuevo” parte de lo más pequeño, de cualquier cosa, de lo que aún creemos que es insuficiente porque pensamos que en sí misma una transformación es algo grande e inalcanzable. Creo necesario que entendamos que lo que transformará nuestra conciencia no es aquello que creemos sino la energía de creación per se. Por lo tanto, lo que movilizamos al hacer cualquier cosa nueva en nuestra vidas, no es el producto sino la intención creadora que no es más que la conciencia de sabernos creadores y magos, en libertad y lejos de la peor esclavitud: CREER QUE NO SOMOS CAPACES DE CREAR. Si nos damos cuenta, cualquier limitación parte de una creencia. Es decir, si llegamos a sentir que somos capaces de crear, eso es lo que sucederá. Crear cualquier cosa, pero crear permanentemente.

Crear un sueño en nuestros corazones, crear una nueva combinación en una receta de comida, crear nuevas formas de levantarnos en la mañana, crear nuevas formas de saludar a la gente, nuevas formas de hablar, permitirnos creer que hay infinitas formas de entender tal o cual experiencia, etc., dejar los hábitos añejos y atrevernos a ser hombres y mujeres nuevos a cada instante. El temor surge cuando creemos ver en los ojos de los demás el juicio a nuestro cambio. Nosotros no nos permitimos ser nuevos humanos porque no queremos recibir el rechazo de los demás. No queremos escuchar, por ejemplo: ¡qué está raro fulanito de tal! ¡ya no es el mismo! Porque con esas sentencias se suma el hecho de dejar de recibir la aprobación de los demás, porque aún creemos que dicha aprobación es el sustento del amor, amor que aún no nos podemos dar por sí solos.

Podemos empezar con pequeñas cosas, con pequeños esfuerzos que rompan los hábitos diarios. Así, al darnos cuenta de cómo nos movemos día a día, alcanzamos la conciencia de cómo queremos ser y estar de aquí en adelante. Atentos, en confianza y soltura, en auto-amor y sin juicio por nosotros mismos, podremos manifestar algo nuevo a cada instante, movilizando así la energía que en este momento nos ayudará a entender el mundo sin miedo, la energía de la creatividad, libertad y amor.

Por Roberto Cabrera Olea

magomirdin@gmail.com

¿Te lo mereces? Enviado por mi amigo Juan Carlos Fernandez Por Laura Foletto

¿Te lo mereces? Enviado por mi amigo Juan Carlos Fernandez

Por Laura Foletto

En una sesión con un paciente por Internet, estábamos tratando las causas de sus recurrentes problemas económicos. Habíamos elaborado sus mandatos familiares (muy poderosos ciertamente) y descartado otros temas personales. Estaba avanzando exitosamente, pero faltaba algo más. Trabajando con sus niños internos, surgió que no se lo merecía porque no había logrado llegar a las alturas de lo que se esperaba de él.

Charlando con un amigo, me decía algo parecido. Había sido el “niño bueno”, había hecho todo lo que debía, pero sentía que, por más que se esforzara, nunca llegaría a ser lo suficientemente calificado ni tendría los dones de los demás.

Este nivel de exigencia es común en nuestra sociedad. Recordé que en un taller que había asistido hace años, entre las cerca de 40 personas, el lamento común era justamente haber sido los niños aplicados y buenos (solamente la coordinadora y yo habíamos sido las rebeldes, las “niñas malas”).

Para recibir la aprobación familiar, la mayoría tuvo que adherirse a ciertos estándares (tener buenas notas, no llorar, ser amable, no quejarse, colaborar, etc.). A nivel inconciente, se trata de “ganar” el amor y el reconocimiento a través de ser de una determinada forma y de hacer determinadas cosas de determinada manera. Esto crea un círculo vicioso, porque el nivel de exigencia y perfeccionismo se va acrecentando con el tiempo, mientras se busca lo mismo de otros. Se pasa de los padres a los amigos, los compañeros de trabajo, los jefes, las parejas, etc.

Relacionado a esto, encontramos la culpa y la vergüenza. Al no conseguir llegar a los exagerados niveles que internalizamos, aparece la culpa, esa actitud omnipresente en nuestra cultura. La mayoría de las veces, ni siquiera podemos rastrear a qué está asociada. Simplemente, sentimos que se nos imputa algo, que hemos causado algún daño. Y, consecuentemente, que debemos ser castigados de alguna forma. Sea cierto o no, inconcientemente, todos estamos participando de esta masiva creencia humana.

A niveles a veces sutiles y otros manifiestos, la vergüenza tiene también esa connotación oculta e imprecisa: no sabemos porqué pero nos sentimos abochornados, disminuidos, inadecuados.

Así las cosas, el Ego funciona entonces como un dictador, al que nunca se puede satisfacer, porque siempre se necesita algo más, falta un poco, sobra otro. Esto crea una noción difusa pero increíblemente fuerte de que es noble luchar y esforzarse para lograr algo. Es como decirle a los padres: “mira cómo intento; a pesar de todo, no me rindo; quiéreme; dame lo que necesito”. Así también le decimos a Dios: “yo trato de ser bueno, yo me esfuerzo, dame”.

Cuanto más crecemos es piri tualmente, más sólidas se hacen estas convicciones. No nos sentimos merecedores de estar en la Luz. Aparecen todas las faltas, los defectos, los errores. Debemos ser perfectos, inmaculados. Creemos que no tenemos los recursos ni los dones para las tareas.

Este enorme malentendido (utilizado por algunos para obtener poder) está enquistado e incorporado a nuestro ADN. Esta falta de merecimiento es general. Los agobiantes requisitos que nos pedimos para acceder al Amor de Dios son interminables.

¿Cómo sales de esta tergiversación? En principio, no volviendo a caer en la dualidad del Ego. No se trata de comenzar a listar todas las razones por las cuales mereces algo, porque así sigues en el error. Debes situarte en el Ser: no hay nada que ser o hacer, no hay nada que merecer. Ya eres suficiente como eres. Ya eres divinamente amado.

Si tus problemas son de dinero, comprende que el dinero es solamente una metáfora, un símbolo de otros temas, generalmente relacionados con miedos que debes afrontar. Al ser conciente de que ya eres y tienes todo lo necesario para hacerlo, podrás darte cuenta de que esas dificultades están tratando de que vuelvas al lugar adonde fuiste creado y adonde perteneces: al Amor de Dios/Diosa.

El Amor y todo los atributos de Él/Ella están en tu corazón, listos para que los reclames y los concretes. Comprende la verdad y ella te hará libre.

Namáste
Juan Carlos Fernández