Analogía de tu composición física y espiritual,tomado de la web


Analogía de tu composición física y espiritual

Para explicarte tu naturaleza física y tu naturaleza no-física haremos uso de una analogía que ves todos los días. La analogía que utilizaremos es un rayo en una tormenta. Este ejemplo en particular encaja bien pues te da la imagen de algo sumamente potente y con gran intensidad. A lo que vamos es a decirte que tú no eres diferente, hay una intensidad y una energía no-física increíbles fluyendo a través tuyo que tú no has notado porque has estado enfocado en tu forma física.

Imagínate un rayo que baja del cielo, desde ahí hasta tocar el suelo. Utilizamos la palabra ‘cielo’ porque tienes el concepto de que el cielo está arriba, así es que para propósitos de esta analogía, vamos a decir que el cielo está arriba. Antes de continuar te diremos que en el plano no-físico no existe el ‘arriba’ o el ‘abajo’, lo no-físico se encuentra alrededor tuyo, no tiene tiempo ni tiene espacio.

Así es que imagínate cómo este rayo – el cual representa tu naturaleza completa (tanto física como no-física) – cae y pega contra el suelo. El punto exacto en el que ese rayo toca el suelo eres tú en tu expresión física. Recuerda, este rayo viene con una fuerza impresionante. Viene con tal fuerza desde lo espiritual hacia lo físico, con tal energía, que si lo vieras con tus ojos físicos quedarías asombrado y maravillado de su fuerza y su belleza. Cuando viajas a este mundo a esa velocidad, el momento en que tu esencia toca el mundo físico, ese preciso instante es la manifestación física de ti. Eres la manifestación física de tu Yo interior – la parte espiritual de ti. Tu cuerpo físico es el punto en donde “Yo” entra en contacto con el mundo físico y material, el mundo que tú ahora percibes por medio de tus sentidos. Utilizamos la analogía del rayo de luz para ilustrar la dinámica y la intensidad y fuerza que hay dentro de ti, en todo momento. Tú ves tu cuerpo físico, pero recuerda que la energía espiritual, la energía no-física fluye a través tuyo TODO EL TIEMPO. Recuerda la esencia de tu ser.

Tú, tal como el rayo de luz, viajas atravesando muchos niveles de densidad. Irrumpes y atraviesas todos estos niveles, tal como el rayo atraviesa la atmósfera física. Pero a diferencia de ese rayo, tú nunca desaparece, tú estás conectado TODO EL TIEMPO. Eres un ser eterno y nunca pierdes tu conexión con la Fuente, con el Universo, con el Origen, con el Todo, no importa cómo le quieras llamar o en qué idioma lo describas. Eres eterno y estás aquí para crear, para expandirte y para que el Universo crezca contigo. Detrás de todo lo que ves a nivel físico existe una energía enorme que está trabajando constantemente.

“Existe una fuerza inmensa, una energía espiritual inmensa que tú manifiestas”

Publicado por

senderosalalma

psicologa con orientacion transpersonal, Formadora y facilitadora de Nuevas Constelaciones, Terapeuta Energética

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