EL SUEÑO UNIFICADOR

(Nuestra única tarea es entrar en el Espacio Sagrado del corazón) DRUNVALO MELCHIZEDEK.

Antes de que ustedes viniesen a la Tierra, sabían que esto no iba a ser fácil. Sabían que el futuro tenía que ser cambiado. Sabían que tenían que cambiar las imágenes de la guerra y el dolor por imágenes de amor y compasión. Y estamos haciendo eso exactamente.

También sabían que lo que ocurriese aquí tendría un efecto en toda la Creación. Este no es el tiempo para rendirse. No es el tiempo para entrar en debilidad, oscuridad y miedo. En estos tiempos finales, podremos ver cada posible fuerza oscura reclamando nuestra atención, tratando de hacer que nos enfoquemos en el miedo. Tratando de hacer que nos volvamos una parte del miedo. Realmente, se nos presentarán a la visión externa no sólo la guerra, sino terribles enfermedades y cambios en la Tierra.

Es un tiempo para volverse más fuerte que nunca. Es un tiempo para hacer conexión directa con la Madre Tierra y con nuestro Creador. Es un tiempo para convertirse en una clase distinta de guerrero, un guerrero que lucha por los corazones de la humanidad, por lo que es correcto. Por los niños y nuestro futuro.

¿Y cómo lo podemos hacer?

Entrando simplemente en nuestros corazones y usando el asombroso poder que reside ahí. Pensamos: “Soy débil, sólo soy una persona.” Pero sólo somos débiles si creemos y sentimos en la forma que los que buscan la guerra quieren que pensemos y sintamos. Si nos unimos en nuestros corazones, todas las cosas son posibles.

El poder de la intención y la imaginación humanas, centradas desde adentro del corazón y no sólo de la mente, es el poder de crear la paz en la Tierra. Cuando creamos imágenes de paz dentro de nuestros corazones, alteramos la vibración de todos los corazones. Porque todos los corazones están enlazados. Nosotros creamos un Sueño Unificador que eventualmente alcanzará al inconsciente colectivo, haciendo posible que el Pueblo vuelva a tomar posesión de ese mundo.

Este Sueño Unificador nacerá en el Corazón Uno de la humanidad. Este Sueño Unificador tiene un poder más poderoso que el mando de cualquier dictador. Es un sueño que dará vuelta la marea de la tiranía y cambiará el mundo exterior sin que nadie apunte siquiera un solo rifle.

Ustedes tienen ese poder en su interior, en su corazón. Hay un Espacio Sagrado en su corazón que tiene la capacidad de alterar al mundo externo por completo. Sólo necesita que ustedes se vuelvan intrépidos y entren en su propio corazón con esperanza y cuidados. Nuestros mayores deseos residen en el corazón y las formas y medios para manifestarlos en este mundo también están ahí. Ese poder ha estado en su corazón desde antes de la Creación de este Universo.

No se necesita que sean expertos en meditación o tengan un conocimiento especial para crear desde adentro de su corazón. Sólo se necesita que amen a Dios y deseen que haya una nueva forma en la Tierra. En ese Espacio Sagrado, con Dios, un niño puede mover montañas. En ese Espacio Sagrado, con Dios, hasta un bebé en su cuna puede cambiar el curso de la historia.

Así que mi mensaje para ustedes es: No se dejen abrumar por el noticiero de la noche y los miedos que trae. Necesitamos saber acerca del Lado Oscuro sólo lo suficiente como para comprender cuán necesarios somos. Sólo lo suficiente como para comprender que debemos tomarnos el tiempo para crear nuestro propio sueño de Luz.

Crean en sí mismos. Sepan de su relación íntima con Dios. Ustedes son el hijo o la hija de Dios, la conciencia misma que creó a todo el Universo. ¿Entienden? Su Padre/Madre/ Dios instaló en su corazón todo lo que pudieran necesitar contra todas las circunstancias. TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS. Ustedes, con Dios que vive en su propio corazón, son el poder de Vida final.

Durante los próximos 2 años, la vida en la Tierra puede cambiar de formas que sean difíciles de imaginar en este momento. Pero a medida que se acerca ese suceso, ni negativo ni positivo, sólo sabe que el Sueño Unificador de toda la humanidad está naciendo en este momento – y que ese sueño existe gracias a ustedes.

A todos los que me preguntaron, “¿Qué puedo hacer en estos tiempos?”, ésta es mi respuesta. Hay una sola cosa por hacer. Nuestra única tarea es entrar en el Espacio Sagrado del corazón, unirnos con todos los otros que están allí y soñar un nuevo sueño. Entonces el nuevo sueño se volverá realidad en la Tierra.

Gracias por preocuparse tanto por la vida. Sin ustedes, los tiranos del mundo podrían tomar el poder. Gracias a ustedes, la Tierra está destinada a ser libre, y el Universo los aplaudirá mientras entran en los mundos superiores de Vida habiendo llevado a cabo su propósito sagrado en la Tierra.

Gracias, Queridos, por estar vivos en la Tierra. Los amo y honro. En Amor y Servicio,

Drunvalo
QUE PASES UN FELIZ Y MARAVILLOSO DIA

Practicar el “no juzgar”. Por Dr A. Villoldo (IMPERDIBLE!!!) tomado del portal córdoba

Para practicar el no juzgar, debemos trascender nuestras limitadas creencias, incluso las que tenemos sobre el bien y el mal.Le damos un sentido al mundo al juzgar las situaciones como «buenas» o «malas» de acuerdo a reglas definidas por nuestra cultura. Estas reglas constituyen nuestro código moral. Pero un Guardián de la Tierra es amoral. Eso no quiere decir que sea inmoral, sino que simplemente no se rige por tradiciones. El Guardián cree que es importante desprenderse de este tipo de juicios y mantener su capacidad de discernimiento.Cuando practicas el no juzgar, te niegas a seguir automáticamente la opinión de los demás en cualquier situación. Al hacer esto, comienzas a tener un sentido de la ética que trasciende las tradiciones de nuestro tiempo. Esto es importante hoy en día, cuando las imágenes de los medios de comunicación se han convertido en algo más convincente que la realidad, y nuestros valores –libertad, amor, etcétera- son reducidos a eslóganes y palabras vacías.Cuando te niegas a colaborar con la visión consensual, adquieres una perspectiva diferente. Descubres lo que la libertad significa para ti a nivel personal, y que no es lo que cuentan los políticos en sus bien ensayados discursos. Comprendes que la libertad es mucho más que poder elegir entre varios modelos de coches o entre opciones de un menú.Nuestros juicios son suposiciones que están basadas en lo que hemos aprendido y en lo que nos han contado. Por ejemplo la mayoría de nosotros cree que el cáncer es una enfermedad mortal, de modo que si el doctor nos dice que la padecemos, nos quedamos aterrorizados. Sin embargo, si practicamos el no juzgar, rechazamos la creencia automática de que esto significa que vamos a tener que luchar por nuestra vida. Podemos estar de acuerdo en seguir el tratamiento que nuestro médico recomienda, pero no aceptamos el hecho de que tenemos unas probabilidades de recuperación del 1 al 99%. No calificamos nuestras posibilidades de supervivencia, sean éstas buenas o malas, ni tampoco les consignamos ningún número, porque eso sería entregar nuestro destino a las estadísticas. En lugar de eso, lidiamos con el problema que tenemos entre manos, no sólo desde el nivel literal de nuestro cuerpo, sino desde el nivel de percepción más elevado que podamos. Nos permitimos aceptar lo desconocido, junto con sus infinitas posibilidades.Hace algunos años, por ejemplo, a un amigo mío se le diagnosticó cáncer de próstata. Afortunadamente, en esa época él vivía con un curandero, quien le dijo: «No tienes cáncer; tus radiografías sólo muestran algunas manchas que con el tiempo se curarán». Al cabo de un mes, esas manchas pudieron ser sanadas.Si mi amigo hubiese calificado esas manchas como «cancerosas» y tejido una historia en torno a ellas, se habría convertido en un «paciente de cáncer». Si hubiese aceptado esta historia literal sobre su enfermedad, estaría condenado a convertirse en una estadística –en su caso, a formar parte del 40% de los pacientes que se cura o del 60% que no lo hace. Sus posibilidades se habrían reducido para convertirse en probabilidades, porque, al saber que llevaba las de perder, no habría sido capaz de imaginarse dentro del 40% de los que se curan. Por eso les enseño a mis alumnos a trabajar con sus clientes antes de que éstos reciban los resultados de las biopsia, antes de que las manchas que aparecen en las radiografías reciban un nombre y que la historia del «cáncer mortal» quede grabada en su mente y se convierta en una profecía que se cumple a sí misma.Recientemente, una mujer llamada Alyce llamó para pedir consulta con Marcela, que forma parte de nuestro personal. Alyce se había hecho una mamografía y se le había encontrado un bulto en un pecho. Marcela le preguntó si quería que comenzara a trabajar con ella antes de la biopsia, para intentar influenciar los resultados, o si prefería esperar hasta después. Alyce eligió la primera opción. A la semana siguiente, recibió una llamada de su médico. Este le dijo que habían cometido un error, ¡habían confundido su mamografía con la de otra persona, y la suya era perfectamente normal! De modo que nuestras historias no sólo influyen en nuestra forma de ver la vida, sino también en el «mundo real» -en este caso, ¡curando una situación que ya había sucedido!Siempre podemos crear una historia mítica en torno a nuestro viaje, una historia que nos ayude a crecer, a aprender y a curarnos. A fin de cuentas, es posible que no podamos alterar las manchas en una radiografía, pero sí curar nuestra alma y comenzar a educarnos por fin en las lecciones que hemos venido a aprender en este mundo. Nuestra lección puede ser ir más despacio y apreciar a las personas que nos rodean, dejar de aferrarnos a una existencia que hemos vivido como sonámbulos porque creímos que debíamos vivir nuestras vidas de una cierta forma; o, desde la perspectiva del colibrí, estas manchas pueden ser una llamada de advertencia para que hagamos los cambios que hemos estado evitando.Hemos creado grandes historias en torno al cáncer, el sida y otras enfermedades, pero no en torno a otras dolencias. Si el médico nos dice que no tenemos un parásito, por ejemplo, la mayoría de nosotros no se pone a pensar en los millones de personas alrededor del mundo que mueren a causa de infecciones producidas por parásitos ni comienza a angustiarse con la idea de que va a morir. No hemos construido ninguna historia alrededor de esta enfermedad, aunque a menudo resulta ser fatal. Esto es en parte porque existe poco interés comercial o monetario en perpetuar estas historias. El tratamiento de las infecciones producidas por parásitos, aunque afectan a alrededor de dos mil millones de personas en todo el planeta, no es un gran negocio para las grandes compañías farmacéuticas, a diferencia del cáncer, el colesterol y las enfermedades cardíacas. Las historias de miedo ayudan a vender medicamentos.Cuando no juzgas la enfermedad ni te dejas dominar por el miedo de que vas a morir, es más fácil que puedas percibirla desde un nivel más elevado y escribir una historia mítica. De modo que si tienes un parásito, podrás reconocerlo como la manifestación literal de la ira tóxica de otras personas que tú has interiorizado. Alternativamente, podrías descubrir que te has desviado de tu camino y que estás viviendo una vida que es venenosa para ti.Cuando practicamos el no juzgar, ya no padecemos enfermedades –tenemos oportunidades para la curación y el crecimiento-. Ya no sufrimos traumas pasados –tenemos acontecimientos que han moldeado nuestra personalidad-. No rechazamos los hechos –nos oponemos a la interpretación negativa de estos hechos y a la historia traumática que nos sentimos tentados a tejer en torno a ellos. Entonces creamos una historia de fuerza y compasión basada en estos hechos.La revelación 1 se llama el camino del héroe porque los chamanes y curanderos más eficaces reconocen que ellos también han sido profundamente heridos en el pasado, y que a raíz de su curación han desarrollado una fuerte compasión por los que sufren. Con el tiempo, sus heridas se convirtieron en dones que les permitieron sentir más profundamente las cosas y mostrar más compasión por los demás. En otras palabras, ¿quién mejor para ayudar a un alcohólico que alguien que está en recuperación, que reconoce las mentiras que el alcohólico se dice a sí mismo y que conoce el coraje que hace falta para superar esta adicción? ¿Quién mejor para auxiliar a un hosco y colérico adolescente que un adulto cuya adolescencia estuvo marcada por la rebeldía, el resentimiento y la inseguridad, pero que ha conseguido curarse a sí mismo? Cuando alguien ya ha pasado por esas experiencias, es más fácil desprenderse de los juicios y calificaciones, y centrarse en la curación.

Tomado del Libro Las Cuatro Revelaciones del Dr. Alberto Villoldo, esta práctica forma parte de la primera revelación.

El profesor Alberto Villoldo, Psicólogo y antropólogo Médico estuvo dirigiendo durante muchos años el Laboratorio Biológico de la Universidad de San Francisco, investigando los efectos de la curación a través de la energía y de la visualización en la química del cerebro. Un día se dio cuenta de que sus estudios precisaban mayor compromiso y dedicación. Por esa razón, dejó el microscopio y la universidad para visitar personalmente el Amazonas. Allí empezó su viaje de recuperación de las tradiciones milenarias de la medicina de la civilización Incas y ahora enseña medicina energética a miles de profesionales médicos y legos cada año.