HERRAMIENTAS PSICOLOGICAS PARA LO COTIDIANO -por la Lic. Fanny Libertun

 

       “Ser   plenamente humano significa tender puentes entre la tierra y el cielo, entre   la forma y el vacío, entre la materia y el espíritu. Y nuestra humanidad se   expresa en el corazón, en la profundidad y la ternura que se abre en   la intersección entre esos dos polos”.  J. Welwood

Todas las mañanas comienza un nuevo viaje al que llegamos con nuestro  equipaje particular y único; cargamos con nuestras viejas tendencias y  hábitos, los hacedores de la forma en la que amaremos, sentiremos y   trabajaremos ese día.

       Es cierto que la calidad de nuestra vida cotidiana en parte depende de la medida   en que hagamos esfuerzos voluntarios, conscientes e intencionales para   mejorar. También es verdad que muchos interpretan que “con esfuerzo se llega   a cualquier parte” y que el que no lo hace es un “perdedor” o un “perezoso”.   ¿Será así? Es más probable que el que acentúa la voluntad como única vía de trabajo, no sea un buscador o un buceador de sus profundidades inconscientes ni esté intentando evolucionar en la totalidad de sus aspectos personales.

       Por   otra parte… ¿Quién podría decir que está “mal” intentar hacer las cosas “bien”, con responsabilidad y excelencia y con voluntad de cambio? Esta intención estaría expresando amor y cuidado por la vida. Ahora bien, esta   misma circunstancia -por mejor intención que represente- puede llegar a provocar el efecto de convertirse justamente en aquello que nos produce infelicidad. Si desde el comienzo del día nos forzamos, pase lo que pase, a lograr obtener sentimientos agradables, reacciones más eficientes o    soluciones más acordes a los problemas que nos esperan, veremos que la tensión irá aumentando hora tras hora en nuestro cuerpo.

       La misma búsqueda permanente de más belleza o más sabiduría nos hace caer en la trampa de evaluar las cosas desde la suposición de nuestra deficiencia, nuestra fealdad o nuestra ignorancia. Puede suceder que al final de la   jornada estemos sintiendo mucho desagrado al evaluar que no cumplimos con   nuestro objetivo de obtener muchos éxitos y pocos fracasos. Entonces, nuestro día habrá transcurrido por un circuito prefijado de dolor y frustración innecesarios.

       Si estamos desconectados de los límites que tiene nuestro propio cuerpo y además nos imponemos exigencias desmedidas ¿No estaríamos forjando así nuestra propia materia prima? ¿qué   otra cosa seremos sino un gran cúmulo de tensiones e insatisfacciones? Eso será todo lo que tenemos y todo lo que somos en ese día.

       En   cambio… si logramos darnos cuenta de nuestra presencia en cada respiración, reconociendo que en toda nuestra vida no lograremos concretar grandes metas sino que únicamente podemos hacer pequeñas cosas con amor, ganaremos una oportunidad para mejorar nuestra cotidianidad.

       Paralelamente   aquellas personas que se encuentran muy concentradas en una búsqueda personal   interna, que transitan caminos profundos, pueden verse perjudicadas si no   logran ocuparse de sus asuntos materiales y concretos.

       Así, a cualquier hora, en cualquier lugar, en uno de esos días en los que no nos   ocurren grandes cosas, tendremos acceso a una presencia consciente en nuestra vida cotidiana. A pesar de todo, a pesar de las cuestiones   desagradables,  rutinarias o tediosas, –y así como el presente da paso   al futuro- también tenderán a desaparecer nuestras incomodidades; algunas veces provocándonos también una sonrisa cuando descubrimos su pequeñez e   intrascendencia.

       En   esos días en los que parece que el planeta entero se derrumba, resulta difícil o absurdo disfrutar,  proponernos mantener un nivel óptimo de   buen humor, pasar por alto  y con ligereza ciertas dificultades. Una vez   más podemos recordar que “difícil no es sinónimo de imposible”. Vale la pena   investigar porque…¿Nuestras acciones en sí mismas son las únicas que podemos realizar? ¿O somos algo distinto de ellas?.

       Hay  algunos verbos que merecerían ser recordados:

  • Poner cuidado al respirar.
  • Intentar reír  lo más posible considerando al sentido del humor como uno de los valores        más elevados.
  • Relajarnos cada vez que  lo recordemos
  • Ser todo lo que somos sin excluir nada por rechazo o reforzar nada por atracción.
  • Meditar: en un lugar en especial o en cualquier lado; cuando esperamos algo, cuando caminamos en la calle, cuando cocinamos….
  • Respetar los templos como lugares sagrados y saber que todos los lugares de nuestra vida son sagrados como templos.
  • Caminar descalzo sobre el césped o sobre una alfombra sintiendo las direcciones de ida y de vuelta desde los pies hasta la cabeza y desde el cielo hacia la tierra.
  • Percibir qué es lo que motiva nuestras palabras y decidir siempre si expresarlas o guardarlas.
  • Realizar el trabajo  simple, repetitivo y rutinario, a modo de meditación en acción.
  • Conectarnos con el presente, el único tiempo que tenemos verdaderamente.
  • Disfrutar los pequeños    momentos placenteros sin mirar hacia adelante buscando “la felicidad venidera”.
  • Realizar las tareas del  hogar puede ser una situación desagradable o convertirse en un momento consciente más de nuestra vida.
  • Si al comer masticamos cada bocado muchas veces, obtendremos mucho más alimento y mayor saciedad.
  • Luego de leer  la lista ¿Se animaría usted a agregar algunos a continuación? Si es así, acá van otros más: Investigar, explorar, aprender, dudar y  afirmar. §

 

* La Lic. Fanny Libertun es Psicóloga, Psicopedagoga y está   especializada en Astrología Psicológica. Ejerce como terapeuta y es   participante de nuestro Programa de Formación y Entrenamiento en Psicología   Transpersonal.

¿ESTAMOS LISTOS PARA LA ENTREGA?…

Si se me pide que escoja una de las enseñanzas más poderosas que he recibido en mi proceso de despertar, sería la de “entrega” y “desapego”.

No importa la forma en que lo hagamos, en estos días, se nos pide dejar de lado lo que sabemos, para poder entrar en lo desconocido. La entrega y el no-apego trabajan juntos. Vivir en el no-apego es rendirse a cada momento, a “dejar ir y permitir al Espíritu conducir el proceso”.

Últimamente nos encontramos en nuestras vidas y nuestro mundo con muchísimos cambios que no esperábamos, y muchos, como yo, teníamos “planes”. Solemos apegarnos a nuestros planes. Tenemos planes para nuestros negocios, nuestra vida espiritual, y nuestras relaciones…mas últimamente creo que todos somos conscientes de que encajamos en un Plan Mayor,en el cual,nuestro aspecto humano no tiene nada que planear,sino aceptar. El desafío que enfrentamos es dejar de lado nuestros planes humanos, para hacer espacio para el siguiente paso grande y maravilloso que nuestro SER tiene para nosotros!

Este tema me recuerda a una visión que una persona muy conectada interiormente tuvo hace unos meses. En la visión vió a todos los trabajadores de la luz, sanadores, maestros, sabios, ancianos, chamanes, y toda la gente consciente de la evolución del mundo, de pie en lo alto de una enorme meseta de de roca roja.La meseta se levantó por sobre el suelo del desierto a varios cientos de metros. Estaba colmada de personas.Muchos en el grupo estaban impacientes, y empezaron a empujar y empujar. Los que estaban en la orilla buscaron rápidamente una manera de bajar de la meseta para no ser empujados y caer al suelo del desierto. Pero en ninguna dirección hallaron la manera de bajar sin dañarse seriamente. No había escaleras, sogas, puentes, o carteles que indicaran la manera de bajarse.

Pregunté qué significaba la visión, y me di cuenta de que nosotros, como raza humana ya hemos experimentado todo lo posible. Hemos re-escrito, re-enseñado, y re-experimentado todas las enseñanzas espirituales conocidas en esta dimensión. No hay lugar al que ir por nada especial. No hay nada que aprender. Estamos en una meseta espiritual.

Se nos está pidiendo avanzar hacia lo desconocido. Pero avanzar significa tener coraje, fe y una gran dosis de entrega para poder dar el salto fuera de esta meseta espiritual. También necesitamos una gran dosis de desapego de lo que sabemos, lo que creemos que somos y lo que tenemos.

El Universo nos lo está pidiendo …

“¿Estamos listos?”

Es hora de que abracemos con alegría al aventurero espiritual dentro de nosotros mismos.Son tiempos de manifestar un mundo nuevo, una nueva era, una nueva creación, y nosotros somos quienes tenemos que ayudar a manifestarlo TODO

Algo nuevo e inesperado está en camino y todos podemos sentir su llegada. Es nuestra disposición y estado de entrega lo que nos ayudará a ver el camino por delante. Podemos tomar el vuelo desde la meseta espiritual y alcanzar estados superiores que ni hemos soñado.Todo lo que hemos aprendido de épocas pasadas, a través de las culturas, la religión, la ciencia, nos ha traído a este lugar, para que accedamos al siguiente paso, que es… esperar lo inesperado.

Es hora de dejar de lado los planes que hemos hecho para saltar con entrega sin límites a la nueva visión de nuestro SER.

¿Estamos listos?

El ESPIRITU en nosostros…SABE QUE SÍ!!!

Les amo-

Su Hermana Tahíta-

 

LA MIRADA MÁGICA – Alejandro Jodorowsky

 

Uno de los primeros pasos en la iniciación espiritual es el de aprender a ver.

Hay varias formas de mirar.

-Una de ellas es la mirada “material”. Esta mirada sólo ve en el otro lo que éste tiene de valor material. “Si le robo sus anteojos, puedo venderlo en tantos billetes”. “Tiene equis años, es muy viej@, muy joven” “Sus cabellos son teñidos, sucios, largos, cortos, mal peinados”. “Sus manos son grandes, chicas, finas, rugosas” “Tiene senos así, asá. Culo así, asá”. “Está bien vestid@, mal vestid@”… Vemos a las personas sólo por su aspecto corporal, por su raza, por su forma. Es la mirada del comerciante que todo el tiempo se está diciendo: “Esta persona vale tanto”. Mirada que en el fondo juzga cuanto dinero vale el otro… La mirada mágica no critica con desprecio, sólo constata con amor.

-Hay la mirada “exclusivamente sexual”. Esa mirada convierte a cada persona en objeto de deseo o repulsión. “Este, esta, me es simpáti@, me es antipátic@”. Convierte al otro en extranjero, en cosa, siendo incapaz de ver al ser que habita en ese cuerpo. Para liberarse de esta mirada que anula a la magia, debemos preguntarnos en cada momento: “¿Cómo estoy mirando? ¿De dónde parte mi mirada? ¿Qué edad tiene mi mirada: mis ojos en este momento son los mío o los del niño que fuí? ¿Estoy imitando la mirada de otro? ¿De quién? ¿El motor de mis miradas es mi interés material, mi interés sexual? ¿Tienen corazón mis miradas?

-Mirar con amor es difícil porque en todo amor hay también odio. Cada idea, cada sentimiento, cada luz, tiene su sombra. Si lanzo una mirada de amor posesivo, va con ella el rencor de no ser capaz de poseer al ser amado por completo. Poseerlo por completo significaría poder darle la muerte. Tendríamos que mirar no con un amor humano, sino con un amor divino. , que es una mirada que no damos nosotros mismos, sino que se da a través de nosotros, proveniente de la conciencia que crea al cosmos…

-La mirada intelectual también es antimágica, porque consiste en un juicio mental del otro, un juicio por esencia negativo. El intelecto quiere serlo todo, y todo lo que no es él o como él, le parece digno de ser condenado.

-La mirada mágica debe unir cuatro puentes, el mental, el emocional, el sexual y el material, a la fuerza universal que da vida a todo. Se conecta la mirada, vuelta impersonal, a la conciencia divina. Solamente a través de lo impersonal logramos mirar con la fuerza del amor que todo lo construye. Se dice que los monjes iluminados, (bodhisatvas) bendicen todo lo que ven… Tú puedes hacer este ejercicio: durante todo el día, bendice lo que veas, sean seres vivientes o cosas. Cuando se logra transformar la mirada en bendición constante se llega a la mirada mágica. Esta mirada dice: “Cuando te miro no te poseo, no te critico, no te juzgo, no voy a pedirte nada ni a darte nada, sólo me comunico contigo. ¿Tienes necesidad de mí?. ¡Aquí yo no estoy, pero sí está el Ser esencial!” No hay nada personal en esta mirada. El que mira y el mirado se comunican de alma a alma.

Si de esta manera miras a la gente que conoces o aquellas con las que te debes relacionar, tu vida cambiará. Ve a tu hogar y mira a todos los objetos con los cuales convives, mira todos los recuerdos que encierran, mira a todos tus familiares, y por sobre todo, mira la mirada que tienen, y constata hasta que punto sus ojos ven y cuáles son sus límites… Ponte en su lugar, trata de comprenderlos y aceptar que sufren. Cualquier tipo de mirada que no sea mágica, nos sumerge en el sufrimiento… No te preocupes si descubres en sus miradas sentimientos agresivos. Si te has liberado del ego artificial, sabrás transformar las agresiones en manifestaciones de amor.

Hay miradas que son muros que encierran a las mentes en calabozos. Cuando tu mirada se abre, otorga a los prisioneros una luz de libertad.

Alejandro Jodorowsky