¿Qué dicen nuestras iniciales de nosotros? por Nadir Otermin Hamed. Numeróloga y Psicóloga Transpersonal

 

¿Qué dicen nuestras iniciales de nosotros?

 

Si tomamos en cuenta las primeras letras de todos nuestros nombres y apellidos, incluyendo el materno, podemos acercarnos mucho a nuestra verdadera esencia. Letra por letra, ¡descubrí cómo sos! 

 

  • por  Nadir Otermin Hamed
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Desde la numerología también se estudian las letras de nuestros nombres. Las iniciales, llamadas “cápsulas” en esta disciplina, nos hablan de cada uno, de nuestra personalidad. Para conocernos mejor, es importante analizar qué dicen las primeras letras de todos nuestros nombres y apellidos (incluyendo el materno). ¡Hacelo!

A. Otorga a quienes la llevan originalidad, fuerza y espíritu de empresa. Se trata de personas equilibradas, que intentarán hacer de su vida un solar de armonía.
Son buenos amigos y excelentes consejeros en caso de ser necesitados.

B. Esta letra le da a sus poseedores la capacidad de interpretar y llevar a la práctica los impulsos de otras personas. A la vez, están dotados de una intuición imposible de desafiar. A menudo caen en estados melancólicos y es difícil lograr hacerlos salir de ellos.

C. Quienes la tengan en su nombre como inicial, serán poseedores de gran fuerza y energía vital. La impulsividad será su más destacada característica y los desafíos, su alimento diario. Son muy proclives a las polémicas y debates y no toleran la injusticia.

D. 
Su vibración es la del amor incondicional y el equilibrio en las emociones. Si estas personas no encuentran una estabilidad afectiva, pueden caer en profundas depresiones. Tienen talento artístico y pueden alcanzar la popularidad si se lo proponen fervientemente.

E. Esta letra confiere a sus poseedores capacidad de organización y espíritu ambicioso. Si lo desean, pueden elevar su espíritu con mayor rapidez que otras personas, haciendo del servicio su ideal de vida. Por otra parte, tienen cierta tendencia a los excesos, defecto que deben aprender a dominar.

F. Las personas cuyo nombre empiece con F tienen una voluntad a toda prueba y lograrán éxitos importantes debido a su capacidad para trabajar duro por lo que desean conseguir. Adoran viajar y conocer lugares exóticos que complazcan todas sus fantasías.

G. Mercurio domina esta letra dando lugar a personas de brillante intelecto y mucha necesidad de ampliar conocimientos. Tienen capacidad analítica y son de actuación práctica. Su rica personalidad sobresale en reuniones sociales, donde se los puede encontrar habitualmente.

H. 
Plutón, regente de esta letra, le da a sus portadores el don del juicio crítico e imparcial. Son personas que conocen la forma correcta de actuar en cada situación y son capaces de señalárselas a otros con idéntica seguridad. Saben imponer límites con autoridad cuando lo consideran necesario.


I. 
Esta vocal, venusina, influye en quienes la llevan brindándoles encanto y refinamiento. Por otra parte, el carácter de estas personas es un tanto dubitativo y estarán expuestas a tener que tomar decisiones importantes durante toda su vida.

Pueden llevar a cabo grandes empresas, a pesar de tener que soportar enormes sacrificios.

J. Regida por Mercurio, convierten a quienes la poseen en personas de gran vivacidad y refinado sentido del humor. Además, tiene nobleza de pensamiento y una gran fidelidad a sus ideales. Son amigos sinceros que darían todo por quienes aman.

K. 
Sus poseedores son personas llamadas al éxito seguro, sobre todo en el plano material. También pueden destacarse en profesiones donde deban mostrarse ante el público, como actores, modelos y abogados.


L. 
Esta letra es indicio de seres capaces de sacrificarse por quienes los rodean con gran sentido religioso y carácter fuerte. Son buenos trabajadores en puestos donde no deban tomar decisiones por sí mismos.

M. Los que la poseen ven renovar sus metas en la vida día a día. La transformación es una constante en ellos. Son personas de carácter alegre y buena predisposición al trabajo mental. Son muy apreciados por su capacidad de comprender a sus amigos cercanos.

N.  Los poseedores de esta inicial estarán sometidos constantemente a diversas pruebas y obstáculos que deben superar como tarea kármica. Es su deber aprender de errores pasados para evitar conflictos que, de otro modo, continuarán repitiéndose.

O. Las personas cuya inicial es la letra O tienen mucha imaginación y tendrán mucho interés en la maternidad y la paternidad. También esta letra les confiere un carácter un tanto temeroso ante los desafíos de la vida.

P. Esta letra venusina es la portadora de la pasión en todas sus manifestaciones. Las personas cuyo nombre comienza con P, tienen un excelente criterio estético y una activa capacidad creadora. Además, viven romances fogosos y siempre están buscando la trascendencia en todos sus actos.

Q. Esta letra confiere experiencia y el aprendizaje que se puede obtener de ella.
Las personas que portan esta inicial tienen una capacidad desmedida para superar conflictos y salir airosas de problemas familiares.

R. Son personas sumamente inteligentes y sagaces, que siempre tienen la respuesta justa en el momento adecuado. Saben detectar errores propios y son muy exigentes también con los que los rodean.

S. Son personas que saben reflexionar y obtener opiniones objetivas. Un tanto inseguros con respecto a cómo manejarse frente a los conflictos que les plantea la vida, sienten necesidad de pedir consejos antes de confiar en ellos mismos.

T. Los portadores de esta inicial saben mantener sus planes en secreto antes de llevarlos a la concreción. Tienen la ventaja de saber esperar, por lo que no son víctimas de la impaciencia ni de la ansiedad.

U. Sus portadores son actores por naturaleza. Viven la vida como si se tratara de una comedia o una tragedia alternativamente. No son conformistas y están siempre deseando la perfección, imposible de ser alcanzada por cualquier ser humano.

V. No son conformistas y están siempre deseando la perfección, imposible de ser alcanzada por cualquier ser humano. Saben ver la luz al final del túnel.

W. Los poseedores de la W como letra inicial tenderán a moverse a través de acalorados arrebatos durante toda la vida. Será importante que aprendan a controlar tales impulsos y que piensen antes de emprender cualquier acción.

X. Sus portadores son personas que alcanzarán el éxito económico y financiero, fruto del esfuerzo personal realizado durante largos años. Tienen cierta tendencia al egoísmo, lo que puede opacar la brillantez de su personalidad.

Y. Son personas cuya vida transcurrirá en los extremos de la felicidad total o la desdicha absoluta. Les cuesta encontrar el término medio que puede hacerlas tranquilizar. Su necesidad de ser originales les quita el sueño.

Z. 
Regida por Marte, esta letra da capacidad de sobrellevar duras pruebas y seguir adelante a pesar de todo. Estas personas deberán llevar a la práctica todas sus ideas y ambiciones pues, de lo contrario, sufrirán frustraciones que les pesarán toda la vida.

 

 

 

CELEBRACIÓN DE LA PRIMER LUNA LLENA DEL AÑO EN LA PLAYA:JUEVES 16 DE ENERO , 20HS en la Playa de Strobel y la costa.

LOS INVITO A CELEBRAR Y MEDITAR MIRANDO SALIR LA LUNA EN EL MAR….

En caso de lluvia se suspende

 

Los espero con todo mi amor!!!!

Roxana D’Angiola

TRAE ALGÚN OBJETO PARA  CONSAGRAR EN EL ALTAR, SEMILLAS  , FLORES  O ALIMENTOS PARA OFRENDAR A LA PACHA

CADA LUNA LLENA ES UN MOMENTO PODEROSO DONDE NOS CONECTAMOS CON LAS FUERZAS CÓSMICAS PARA TRAER LUZ Y BENDICIONES A NUESTRA TIERRA ..
EN AMOR Y SERVICIO AL DESPERTAR!
BENDICIONES A TU ALMA!!!!!!!!!!!!!!
ACOMPAÑA AMOROSAMENTE ROXANA D’ANGIOLA

POR CUALQUIER INFORMACION SOBRE ESTE EVENTO : COMUNICATE AL 0223-154.373509 – senderosalalma@gmail.com.ar
CELEBRA LOS CICLOS DE LA VIDA, CELEBRA LA LUNA, CELEBRA LA NUEVA TIERRA, CELEBRA EL DESPERTAR DE TU ALMA!!!!!!!!!!!

EL ENCUENTRO ES ABIERTO CON UNA DONACIÓN VOLUNTARIA

TE ESPERO CON TODO MI AMOR Y MI SERVICIO, HONRANDO A TU ALMA DESDE MI CORAZÓN!

UNA ESPLENDIDA MAÑANA (EL PLANO SUBLIME) RAMTHA

    Una espléndida mañana

 

Ahora hagamos un pequeño repaso para empezar en el marco de conciencia adecuado. Queremos evolucionar , para poder llegar a un nivel de conocimiento más profundo, así que empecemos con el conocimiento que teníamos y póngamos nuestra mente en un sendero recto hacia el entendimiento.

La primera enseñanza que te di fue que escogiste estar aquí, elegiste venir aquí y aprender un entendimiento espiritual. Nadie te obligó a venir. Estás aquí porque esto es lo que quieres aprender. La elección propia es el comienzo del poder propio o de la redefinición del Yo.

Ahora, ¿cuál fue el segundo punto? La definición del Yo. Todavía estamos algo confundidos acerca del Yo, y es solamente un término. Las palabras que yo uso, son sólo palabras. Lo importante es que recuerdes las dos noches1 que pasamos juntos en tu tiempo donde hablé sobre aprender a escuchar y sobre por qué es importante que te enseñe un maestro porque, si escuchas atentamente, ¿qué sucede en tu cerebro? Hay hologramas, imágenes. Así es como hay que escuchar.

Estas palabras estimulan el cerebro para que cree imágenes. Y, como has aprendido, ese Yo verdadero es imaginación; es el acto de crear imágenes. Ese es nuestro destino; es lo que se supone que debemos hacer.

Así que si hoy escuchas o lees mis palabras, eso te ayudará quizás a replantear viejas definiciones, porque a medida que hablo y, si me sigues, tu cerebro producirá las imágenes que mis palabras, colocadas adecuadamente, causarán en tu mente. Si esto es así, entonces estás pensando en términos espirituales.

La definición del Yo. Tenemos que remontarnos al Punto Cero, a lo que te enseñé la primera vez que viniste a verme: eres Dios. Luego, por supuesto, tenemos que redefinir a Dios y quitarle las cadenas de la limitación y del dogma. Y para explicar la metamorfosis de la involución y de la evolución, la realidad, usamos lo que se llama la física. El Yo es un estado puro y creativo de la conciencia y su servidora la energía, combinadas inextricablemente; eso es lo que realmente somos. El Yo creador no es otra cosa que el Dios-Fuente en sí mismo. Eso es lo que somos.

Si entendemos que en realidad no somos los rostros que llevamos puestos ni las prendas que usamos, ni los territorios que definimos, entonces empezamos a ver al Yo en su origen más puro. Cuando entendemos que el Yo no es el cuerpo subjetivo en el que existimos, sino que es la mente inactiva de una y toda la realidad —si pudiéramos, con este cerebro que tiene la capacidad para contemplar el infinito, incluso en sus términos finitos— empezamos a ver entonces que nuestro Yo ha sido una culminación gradual de las propias experiencias que él creó.

Ahora, presta atención a lo que dije: que el espíritu es la culminación gradual de las propias experiencias que ha creado durante eones de manifestación. Lo que esto esencialmente significa es que el Yo es una mente amplia —una mente, realmente— compuesta de toda la conciencia y energía que creó. Y experimentar una creación sin terminarla sería fragmentar el Yo; recuerda que eso es lo que somos. Nosotros, como conciencia y energía, el Dios-Fuente en sí mismo, tenemos sólo un destino verdadero: hacer conocido lo desconocido. Y mientras más lo hagamos, imaginar lo inimaginable, mayor será nuestra unidad, nuestra unicidad como Dios. Eso es lo que tenemos que hacer. Somos un océano que se filtra por las playas del Vacío, debemos siempre expandir lo que somos. Eso es el Yo.

Si somos un enigma, una cualidad etérea y misteriosa llamada conciencia y energía, entonces es el alma la que captura y conserva para siempre la experiencia final, el movimiento final de esa experiencia. El alma y la conservación de la experiencia en su finalidad es lo que permite que la conciencia sea tan amplia. Sin la ayuda del alma para definir la mente, estaríamos solamente creando y desplazándonos por la creación. Y tan pronto como nos movemos por ella, regresamos adonde estábamos al principio, pues no tenemos un margen -no lo hemos creado— de realidad estática a partir del cual podamos construir otros conceptos.

Tenemos aquí entonces el alma de la experiencia memorable dentro del Yo de conciencia y energía. Es la cualidad que permite que nuestra mente crezca y se expanda. Nos da nuestros asuntos terminados, los que usamos como trampolín para crear el siguiente inimaginable. Ese es el Yo, y es imponente y poderoso.

Cuando sabemos eso acerca de lo que somos, podemos ver claramente que una vida dedicada, que sale del desierto, de la oscuridad y del pantano, una vida que nace aquí y cuyo afán, destino y objetivo es averiguar lo que somos, es la más elevada que podamos vivir. Porque cuando empezamos a imaginarnos a nosotros mismos no con los ojos de la humanidad, sino que comenzamos a definirnos en términos mucho más amplios, términos inimaginables, empezamos a localizar lo que somos. Ese es el descubrimiento de quiénes somos. Es hora de mirar lo que es verdadero y real en nosotros. Esa es la vida espiritual.

 

Ahora: definir nuestro Yo. Lo que aprendimos entonces es que el Yo se encuentra en el cuerpo de una encarnación como la tuya. Ese Yo, cuando estuvo en el Plano Sublime la última vez y todas las veces que venía de encarnaciones anteriores, llegó al cielo. Y la agenda allí, ese magnífico día del juicio, esa hora del juicio, es para que veamos por nosotros mismos subjetiva y objetivamente cómo colocamos la energía y de qué manera afectamos finalmente el núcleo central de nuestro ser. El repaso de la vida anterior, como te gusta llamarlo en términos cósmicos floridos.

Lo importante de esto es que en esta hora del juicio no hay nadie allí en el cielo que sea el juez. Estamos nosotros mismos. Y averiguamos entonces que lo que cubre al Yo son los asuntos sin terminar. Hemos aprendido un término llamado «cargas», estar cargado. Vemos entonces nuestra vida anterior y lo que vas a hacer en ésta, vas a verlo todo. En la energía nunca se olvida nada, porque cada acto estuvo precedido de un pensamiento y eso es lo que es real. El pensamiento es real porque es lo que es el Yo; es conciencia y energía. Así que repasamos lo que es real. Y nada se desperdicia.

Vemos todo lo que hicimos, lo que pensamos que hacíamos a puertas cerradas o que estaba detrás del plácido rostro de la indiferencia o de sonrisas vacías. Y empezamos a verlo no sólo como el que lo hizo y lo estaba pensando —desde este punto de vista la conciencia y energía como Yo es ambas cosas— no sólo vemos subjetivamente lo que estábamos pensando, sino que también lo sentimos subjetivamente como energía y vemos adonde estaba dirigida. Porque somos, como ya lo hemos aprendido, uno. Dios es una mente. Lo que hacemos, nos lo hacemos a nosotros mismos, sin importar quiénes sean los personajes. Los personajes somos nosotros mismos, porque así de grande es el Yo.

Aprendimos que lo que le hacemos a otro, nos lo hemos hecho a nosotros mismos. Cuando abusamos, cuando somos despiadados, indiferentes, cuando esclavizamos a otro o le ponemos una trampa, cuando somos decadentes, faltos de benevolencia, implacables, todo eso nos lo hacemos a nosotros mismos. Durante el repaso en la luz experimentamos lo que es sentir eso. Todo es energía y nosotros, por lo tanto, somos sus creadores. Entonces, la energía que nosotros expulsamos regresa a casa, a nosotros. Ese es el día del juicio.

¿Y por qué es un momento doloroso? Porque realmente nos toca ver cada faceta de nuestro ser y la dinámica de esa faceta. Nos convertimos en la persona lastimada que lastimamos, en el esclavo que esclavizamos. Somos la víctima de nuestro abuso. Y lo sentimos en cada rincón. También aprendimos por qué eso es importante, porque para poder realizar cualquiera de esos actos en una vida, debemos tener una cualidad divina que podamos utilizar para ejecutarlos. En otras palabras, no hay ningún acto que no esté precedido de un pensamiento, y el pensamiento procede de la fuente divina que está dentro de nosotros. De modo que nosotros somos ese acto. Aprendimos también que nuestras cargas consisten en entregar nuestro poder, fragmentar nuestro Dios y estar incompletos.

 

EXTRACTO DEL CAPITULO 2 DEL  LIBRO EL PLANO SUBLIME DE RAMTHA

Dejando de reaccionar. por José Stevens

 

 

 

El mundo corre a toda velocidad, gira a gran velocidad, vuela a través del espacio alrededor del sol, y viaja con el sol a una velocidad precipitada a través de la galaxia. La vida en la tierra también se mueve con rapidez al igual que el cambio social y los descubrimientos tecnológicos que ocurren a diario. Todo esto sirve para acelerar nuestra mente tratando de abarcar la larga lista de desafíos desde maniobrar con los correos electrónicos hasta mantenerse al día con facebook y muchísimas otras exigencias que requieren respuesta. El potencial para molestarse y reaccionar con irritación e impaciencia es muy elevado y nunca ha sido más desafiante tratar de mantenerse neutrales. Claramente estos tiempos en los que vivimos no son tiempos neutrales. Adicionalmente cada día hay noticias que seguramente nos desequilibran emocionalmente de alguna manera. Siria, Egipto, el cambio climático, la deuda nacional, la bolsa de valores, la tasa de desempleo, el control de las armas de fuego o la ausencia del mismo, y el estancamiento político, son unos pocos de los temas susceptibles de hacernos reaccionar con desesperación, enojo, frustración, ansiedad, temor o tristeza. Cada vez que reaccionamos de esta manera contribuimos sutilmente a un mal sueño del cual no creemos que iremos a despertar. Todas y cada una de las formas de resistencia tienden a reforzar el status quo. A veces cuando señalo esto los oyentes (generalmente guerreros), reaccionan con frustración y enojo. “¿Bueno, que se supone que haga, que no me preocupe por nada?” responden sarcásticamente. “Si no me intereso, nada cambiará. Tienes que luchar por lo que quieres, no mantenerte ajeno o pasivo”. Cómo la mayoría de las personas están hechas para la acción, ésta es un área natural de confusión. Ser neutrales no significa ser pasivos o retraídos o ajenos, significa no hacer nada para contribuir aún más al problema. Así que ésta es una gran área de equivocación y aquí quizás yo pueda contribuir a aclarar la confusión en aras de que puedan entender la mecánica de la transformación y puedan dedicarse a terminar con la vieja pesadilla de manera más efectiva.

 

Comencemos con un área que es sin duda un sinsentido. Como seres humanos naturalmente buscamos explicaciones y razones con respecto a cómo nos sentimos. Aquí hay algunos ejemplos: “Tú me haces feliz”. “El me hizo enojar”. “Ella me puso triste”. “Las noticias me deprimieron”. “Ese lugar me asusta”. “Ese tipo en el trabajo me está volviendo loco”. A primera vista estas frases parecen naturales y correctas. Las cosas nos suceden y reaccionamos a ellas y así es como es. Esa es la vida. Lo que sucede es que eso es totalmente incorrecto de acuerdo con una forma chamánica de ver las cosas. La verdad es que nada puede hacernos sentir de cierta manera a menos que ya nosotros nos sintamos de esa manera en nuestro interior. “Ese tipo me hace enojar” porque hay enojo en mí. “Esa mujer me puso triste” porque hay tristeza en mi.

 

“Ese sitio me asusta” porque hay temor en mí. Los iguales se atraen así que atraemos las circunstancias que se corresponden con aquello que llevamos dentro de nosotros. La razón por la cual ese tipo fastidioso se apareció en mi vida es una consecuencia del hecho de que yo llevo el fastidio dentro de mí. La razón por la cuál sucedió ese evento que pareciera haberme entristecido es porque había tristeza en mí. Yo lo atraje a través de la resonancia. Por lo tanto primero es ver eso y detener el proceso de culparse y en su lugar asumir la responsabilidad por todo lo que ocurre. Este es el real camino hacia el poder. La alternativa es el camino real hacia la victimización. Pueden quejarse de esto todo lo que quieran, vociferar y rabiar y discutir pero sin beneficio alguno. Esta es la manera en que funciona para nosotros los humanos y hay una sola salida: asumir la responsabilidad. Así que esa esposa desagradable te ha vuelto loco. Es mejor que mires de nuevo. ¿Por qué llegó a tu vida? Y ese trabajo terrible que es tan frustrante. Tu amigo no tiene ese empleo pero tu sí. ¿Cómo acabaste con ese empleo y no tu amigo? ¿Y qué hay respecto a esos eventos mundiales sobre los cuales parece que no tienes control como es el caso de un grupo de niños expuestos a gases tóxicos en otro país? Verdaderamente es una atrocidad que tú no cometiste. Pero estaba en tu sueño de la realidad. Por lo tanto todos somos asesinos, todos somos desertores, todos somos traidores, y todos somos completamente idiotas. Sí, si somos humanos somos cada una de esas cosas, nos guste o no. Por otra parte todos somos héroes, heroínas, valientes, brillantes, amorosos, extraordinarios y más. Ahora, ustedes se podrían preguntar “¿si mi hermana me enoja y eso ya estaba en mí, entonces como es que eso llegó a mi en primer lugar?” Ah, esa es una buena pregunta.

 

El Digno Oponente

 

En la comprensión chamánica, la vida es un juego desarrollado por nosotros para una serie de propósitos. Si el origen del universo es un ser perfecto y este ser perfecto nos creó a nosotros entonces nosotros también somos perfectos. Entonces, qué estamos haciendo en cuerpos humanos en un planeta desconocido luchando con la enfermedad, la pobreza, la guerra, los problemas sociales, la muerte y un grupo de emociones negativas. No tiene sentido, a menos que ustedes acepten la teoría de que somos pecadores caídos pagando nuestra maldad. En el entendimiento chamánico eso no tiene sentido porque no hay poder en esa historia, es solo una figura de un dios patriarcal que nos envía rayos relampagueantes a nosotros como chicos y chicas malas y un diablo que nos persigue.

 

No, esa es una explicación infantil de esta vida y una no muy buena por cierto. La otra explicación es que en la infinidad del gran misterio hemos elegido jugar un juego de poder y pérdida. Este juego nos enseña muchas cosas y es tan real que parece ser totalmente creíble. Cómo todos los buenos juegos este tiene formas de ganar y formas de perder y el hecho de que pareciéramos perder en grande hace el juego aún más fascinante. Desarrollamos una personalidad paralela, falsa, un oponente que trata de evitar que ganemos a toda costa. Este oponente nos conoce de adentro afuera. Conoce cada debilidad, cada punto vulnerable, cada truco en el libro para seducirnos y distraernos de nuestro objetivo de recordar quienes somos. Es un experto en cada aspecto de cada uno de nosotros. Esto es a lo que los chamanes llaman un digno oponente, algo lo suficientemente poderoso para darnos una tunda, un oponente que exige nuestro respeto. Esto es a lo que los chamanes denominan el parásito, también conocido como ego y como la falsa personalidad. Fue construido nada más y nada menos que, por nosotros. Es por eso que la historia clásica de Frankestein creando su monstruo es tan fascinante. El científico Frankestein construyendo su monstruo es cada uno de nosotros.

 

El digno oponente o rival que nosotros creamos es un robot construido magistralmente con inteligencia artificial. El nos toma prestada nuestra inteligencia. De hecho toma todo prestado de nosotros, incluyendo nuestro Chi, nuestra energía de vida, nuestra intención, y nuestra motivación y los utiliza a todos contra nosotros. Es el oponente perfecto y no quiere que finalice el juego que estamos jugando porque cuando termine, termina su papel y desaparece y eso es exactamente lo que le sucederá algún día. Así que pudieran decir que está muy motivado para vencerlos una y otra y otra vez. Esta falsa personalidad parásita es tan exitosa que la mayoría de las personas no tiene idea de cuán destructiva es a los efectos de su percepción. Es un hipnotizador de clase mundial y se apropiará de cualquier cosa y de toda cosa para mantener su dominio del universo físico. Lo hace mediante la introducción de la tristeza, el enojo, el temor y la larga lista de emociones reactivas que entonces hacen que atraigamos más de ellas hacia nosotros.

 

Durante siglos, este parásito ha sido capaz de convencer a la gente de que el universo es un accidente de la naturaleza que se ajusta a leyes reales, inamovibles que no se pueden trascender, aunque la evidencia esté en todos lados – según los físicos cuánticos así como los chamanes – de que simplemente no es así. Aunque todos los días sucedan eventos milagrosos, que prueban más allá de toda duda que estas leyes pueden descontinuarse, los escépticos han logrado convencer a la mayoría de la comunidad científica de que éstos no son válidos. Los físicos habitualmente ignoran los milagros de sanación, mientras los medios de difusión ignoran una de las mayores anomalías de nuestro tiempo – los círculos de las cosechas. Los científicos, especialmente los historiadores, y geólogos, ignoran las anomalías que no se ajustan a sus teorías. Las organizaciones religiosas se dedican a ignorar todo aquello que no se ajuste a su dogma.

 

 

 

La falsa personalidad convence a la gente de la existencia de enemigos, los hace creer que ellos deben protegerse contra los demás y deben destruir al planeta para ponerse a salvo de sus mayores temores. Por tanto la falsa personalidad propaga su venenosa doctrina de paradoja, dolor, sufrimiento y muerte a la vez que trata de esconder los indicios de la verdad de que todos somos uno. No en balde tanta gente no logra encontrar su propósito. La falsa personalidad está ocupada creando distracciones. ¡Qué digno oponente es este!

 

La Distracción como Cebo

 

La falsa personalidad es la conciencia egoica de la que se habla en el Budismo y conocida como Satanás por los Cristianos, aunque nunca ha sido una entidad viviente, un diablo. Es solo una máquina que sigue un conjunto de leyes establecidas que rigen la maquinaria. La falsa personalidad está programada para brindar distracción. Todo el que ha educado a niños sabe el éxito que tiene la distracción cuando se trata de hacer que un niño deje de llorar o de gritar. La herramienta favorita de la falsa personalidad para crear distracción es el pensamiento: pensamientos interminables de explicación, comparación, juicio, procesamiento, análisis, cálculos, consideraciones, negaciones, aceptaciones, argumentaciones, imputaciones, identificaciones y así sucesivamente. Los humanos han elevado el pensamiento al trono dorado y lo han proclamado rey. Sin embargo el pensamiento puede ser un enorme buscapleitos cuando se separa de su fuente, la mente superior que reside en el corazón. Cuando el pensamiento se divorcia de la mente superior, es presa del temor.

 

El parásito quiere mantenerse vivo así que se alimenta de la emoción y especialmente de las emociones turbulentas asociadas con el enojo, la tristeza, el terror, la culpa, la vergüenza, la envidia y así sucesivamente. Por lo tanto para este es muy importante provocar estos estados emocionales en cada uno de nosotros. El parásito quiere que reaccionemos, así que nos lanza granadas regularmente esperando que reaccionemos con alguna de las emociones antes mencionadas. Si reaccionamos, la granada se activa. Si no reaccionamos la granada se mantiene dormida y puede dispararse más tarde o no. Si reaccionamos el parásito se refuerza con el alimento de la emoción que consume, se hace más poderoso y nosotros más débiles. Si nosotros no reaccionamos entonces este no tiene nada que comer y se muere de hambre y somos nosotros los que nos alimentamos de su energía y nos volvemos más poderosos. En el fondo el juego es muy simple, comer o ser comido, pero puede jugarse en formas variadas e ilimitadas lo que lo hace un juego muy convincente.

 

En la mayoría de nuestras vidas terminamos perdiendo el juego y somos comidos. Tratamos de marcar puntos al alcanzar nuestro objetivo de felicidad, satisfacción y plenitud, aún la dicha y la alegría. Esperamos tener empleos felices y satisfactorios, tener abundancia, casarnos bien con nuestra pareja muy deseada y vivir felices para siempre creando una hermosa familia y ganando el respeto de nuestras comunidades, colegas y amigos. El parásito nos lanza granadas continuamente en forma de inquietudes, preocupaciones, temores, molestias, irritaciones, obstáculos y así sucesivamente, tratando de desviarnos de nuestros objetivos, teniendo éxito usualmente. El juego que este está jugando es el de cebar y consumir. Mayormente asimilamos el cebo y cambiamos de rumbo hacia los conflictos, las querellas legales, el divorcio, las venganzas, las trampas, las traiciones, las pérdidas, las enfermedades y adicciones que brindan buen alimento para que el parásito lo consuma. Al desarrollar nuestra vida estamos debilitados por este bombardeo constante hasta que al fin, exhaustos, morimos de alguna muerte miserable como el cáncer, un accidente, asesinato, hambruna o suicidio. No es un panorama agradable, ¿verdad? Ahora bien, si solo viviéramos una sola vida como un jugador con un dólar para gastarlo, no sería un juego interesante porque estaríamos fuera del juego al momento. Afortunadamente hemos diseñado el juego de manera que tuviera múltiples intentos y cada vez que perdemos aprendemos un poco más sobre el arte de ganar. Eventualmente aprendemos lo suficiente para darle al robot parásito una tunda. Aprendemos a derrotar a nuestro monstruo y a experimentar la alegría de la maestría, habiendo aprendido el valor de aquello que teníamos antes y que quizás no habíamos apreciado.

 

Dejando de Reaccionar

 

Entonces, cuál es esta estrategia que aprendemos para derrotar la falsa personalidad. Para comenzar, es la estrategia de no reaccionar. La falsa personalidad nos ataca en medio de la noche lanzándonos granadas de problemas. Aquí tenemos varios ejemplos: 1. “esa factura está vencida y no tienes el dinero para pagarla. Lo perderás todo. Eres un gran perdedor.” 2. “Ese empleado te está robando. El va a destruir tu negocio y tu eres muy débil y tonto para ponerle fin”. 3. “Ese bulto en tu cuerpo es preocupante. A lo mejor es cáncer. El Tío Jorge murió de cáncer a tu edad. Debías preocuparte bastante”. 4. Ese sonido extraño en el motor del coche probablemente es un gran problema. Te va a costar miles de pesos que no tienes. Tienes un gran problema”. 5. “Marta probablemente tiene un romance. Ella regresó tarde a casa anoche y te está ignorando. Parecía verdaderamente culpable. Ella es toda una ramera y deberías odiarla. Tu matrimonio se terminó. De todas formas tu no podías retener a nadie. Tú apestas”.

 

¿Entienden la idea? Estos pensamientos vienen espontáneamente. Aparecen y su mente los atrapa y comienzan con una serie de preocupaciones que los dejan sintiéndose ansiosos, deprimidos e indefensos y desesperanzados. Son granadas que les tiran a ustedes para que el parásito pueda alimentarse de las emociones reactivas de ustedes. La clave es no reaccionar. En su lugar adoptan una estrategia de simple observación, respondiendo con, “Oh, no me digas”. No juzguen el asunto como bueno o malo, correcto o incorrecto. No respondan tratando de resolver el problema o cambiar lo que ocurre. Adoptan una conducta de neutralidad como un consejero matrimonial que escucha las quejas de la pareja pero no toma partido. Ustedes hacen un escrutinio detallado de sus sensaciones corporales y notan la tendencia más leve a la reacción en algún lugar de su cuerpo. Observan con honestidad descarnada cualquier pensamiento innecesario, emociones inapropiadas, hábitos, tensión innecesaria. Relajan el estomago y entonces relajan cualquier área del cuerpo que se esté tensando. Ahora están practicando una técnica chamánica denominada “No Hacer”. Están deshaciendo cualquier cosa que el parásito esté tratando de hacerles. Sí, está haciendo algo pero es una acción mínima. Si ustedes tienen éxito al no quedar atrapados en el acto de la reacción han utilizado exitosamente una poderosa práctica chamánica denominada “Detener al Mundo”. Ustedes declaran una tregua, no hacen nada. Han detenido al mundo cotidiano y están experimentando simplemente la presencia de la esencia de ustedes ante esta agresión. El parásito se aburre rápidamente y se va ya que obviamente no hay nada que comer. Regresará. Regresará 10 000 veces, pero eventualmente no volverá más. Ese día será un día para el cual merece la pena trabajar. Es el día en el que el Buda declaró la victoria bajo el Árbol Bodhi de la iluminación espiritual. El se sentó y se sentó y practicó el No Hacer. El detuvo al mundo una y otra vez. El fue capaz finalmente de declarar a su psiquis como una zona libre del parásito para siempre. Cada uno de nosotros debe hacer eso eventualmente y así termina el juego.

 

Hay una gran oportunidad para practicar No Hacer y Detener al Mundo en su vida cotidiana. Sin embargo, si quieren practicarlo más específicamente pueden hacerlo de diversas maneras. Pueden ver deliberadamente una película perturbadora y practicar el No Hacer al observar diversas escenas diseñadas para que ustedes reaccionen. Una segunda práctica consiste en seleccionar un video juego emocionante en el que ustedes tengan que navegar en una ruta llena de obstáculos y si colisionan con algo mueren. Mi favorito es el popular juego ‘Temple Run’ que pueden jugar en su teléfono inteligente. El desafío consiste en no sentir tensión, relajar el estómago haciendo todos sus movimientos rápidos de manera neutral y calmada. Ustedes se despeñarán por el acantilado, golpearán el terraplén, serán comidos por el gorila que los persigue o golpearán los lanzallamas con regularidad y llegarán a observar como surgen estos sentimientos de atropello o abatimiento con cada error que cometan. Poco a poco serán capaces de jugar sin ninguna fuga de energía, sin alimentar al parásito, sin drama. ¿Significa esto que ya no hay diversión? No. Hay un gran placer en sentirse totalmente efectivos navegando magistralmente en un trayecto sin tensión. Esto también se aplica a la totalidad de nuestras vidas. El hecho de que seamos el Buda no quiere decir que la vida no sea divertida.

por José L. Stevens