PRÓXIMO TALLER DE NUEVAS CONSTELACIONES EN BUENOS AIRES : ZONA CABILDO AL 500  DOMINGO 21 DE AGOSTO 17 HS-

constelaciones buenos aires 21 de agosto 

LAS NUEVAS CONSTELACIONES APORTAN HOY UNA POSIBILIDAD DE SANAR EL ALMA A NIVEL CUÁNTICO, ESTO EN TODOS LOS NIVELES DEL SER Y DE NUESTRO SISTEMA FAMILIAR. ES UN PROCESO QUE HA TRASCENDIDO INCLUSIVE LA SANACIÓN ABARCANDO YA EL CRECIMIENTO Y LA EVOLUCIÓN PERSONAL. CADA CONSTELACIÓN RESUELVE CONFLICTOS ATRAPADOS DESDE EL PASADO, ABRE Y LIBERA TU SER PARA QUE PUEDAS FLUIR HACIA LA VIDA YA QUE  LIMPIA Y CORTA LAS IMPLICANCIAS QUE TRABAN Y ATAN TU DESTINO HACIA CUALQUIER LEALTAD O FIDELIDAD  CON TU RED SISTÉMICA.
ESTE TALLER ES ABIERTO A TODO PÚBLICO, NO SE NECESITA EXPERIENCIA PREVIA.
ordenes del amor la pert
Las nuevas constelaciones consisten en método terapéutico con enfoque sistémico y transgeneracional, breve y eficaz, que permite identificar el enredo inconsciente que acciona un problema o malestar en alguno de los sistemas que integramos: familia, trabajo, escuela, comunidad, etc. Los sistemas poseen Principios y Ordenes que al no ser respetados ocasionan dificultades y problemas psíquicos, físicos o conductuales. El trabajo de Constelaciones brinda soluciones operativas, facilita que cada persona encuentre su propia fuerza y genera orden y bienestar en el presente y hacia el futuro.
ÁREAS DE APLICACIÓN
Las constelaciones familiares pueden ser útiles para las personas:
• que se encuentran en relaciones de
pareja problemáticas
• que desean una relación de parea
• que desean liberarse de enredos fami-
liares e implicaciones sistémicas.
• que están enfrentandose a importantes
decisiones
• que quieren superar los conflictos
internos , pero también los externos
• que buscan el éxito profesional
Contextos en los que las constelaciones familiares pueden ayudar a encontrar soluciones:
• En los conflictos y los golpes del destino
en la relación de pareja y la familia
• cuando padres, que se están separan-
do, desean encontrar el lugar adecuado
para sus hijos
• cuando personas experimentan una y
otra vez ser marginadas
• para personas que no se “pueden”
permitirse ser felices y exitosas
• cuando acontecimientos históricos
afectan a la familia
• cuando hay mobbing, enfermedad
frecuente o pérdida de la motivación
entre los empleados
• cuando hay que trabajar interacciones o
eventos perturbadores dentro de un
equipo antes o después de los cambios
estructurales dentro de una empresa
ordenes del amor pertenencia
Facilita: Lic Roxana D’Angiola
                Psicóloga y terapeuta transpersonal.
                Formada en Constelaciones Familiares  y Psicogenealogía
                 Desde 2007 realizando talleres en distintas ciudades

ROMPER LAS BARRERAS DEL JUICIO

El juicio es una parte natural de nuestra vida diaria. En el supermercado olemos y tocamos las frutas para saber si están lo suficientemente buenas para comprarlas. Cuando hacemos una adquisición importante, como un automóvil o una casa, hacemos una lista de pros y contras para ayudarnos a tomar una decisión de la que no nos arrepintamos en los próximos años. La eficacia de nuestro sistema judicial depende del juicio imparcial y analítico de los casos legales llevados al estrado. Entonces ¿por qué el juicio es algo que debemos hacer a un lado cuando se trata de nuestras relaciones interpersonales?

Los kabbalistas enseñan que cuando juzgamos a otras personas, estamos básicamente construyendo una barrera entre nosotros y los demás que evita que nos conectemos con otras personas, que compartamos y les mostremos compasión. Sabemos que deberíamos ver más allá de los rasgos físicos, las diferencias culturales y las cualidades que conforman el carácter de una persona para poder entender a un individuo debajo de la superficie. Aun así emitimos juicio todos los días. De buena manera o no, silenciosamente evaluamos a los demás y medimos qué tan buenos son de acuerdo con los aspectos superficiales de su persona.

A menudo, la raíz del juicio se encuentra en el ego. Sentir envidia de alguien, sentirse superior a alguien más, o simplemente sentir molestia por las acciones de otra persona son trampas emocionales que conducen al juicio. Comenzamos a criticar a las demás personas para poder sentirnos mejor con nosotros mismos. Al final, este tipo de juicio puede hacer más para dañar nuestro propio bienestar que cualquier otra persona.

Si estamos conscientes de las trampas que pueden conducirnos al juicio, podemos intentar frenar nuestro comportamiento y crear un gran cambio en nuestra vida. Es importante mantener en mente que el juicio por lo general es un bastón en el que nos afincamos cuando no nos sentimos lo suficientemente valiosos. Los sentimientos negativos surgen cuando nos comparamos con alguien más y dudamos de nuestro propio valor. Los talentos, las características o las bendiciones de otra persona pueden hacernos sentir que tenemos carencias en ciertas áreas de nuestra vida. Buscamos sus defectos para poder hacernos sentir mejor acerca de nosotros mismos, lo cual termina lastimando nuestra propia autoestima.

Adicionalmente, juzgar los defectos de otras personas puede que nos haga sentir mejor acerca de nosotros mismos temporalmente, pero esto alimenta el ego y entorpece nuestro crecimiento espiritual.

Karen Berg dice: “El cosmos constantemente nos ofrece la oportunidad para conectar con nuestro propósito: poder ver a las personas y ofrecer amor en lugar de juicio. Todos tenemos momentos de juicio. Si en medio de esos momentos podemos recordar respetar la dignidad humana de los demás, entonces podemos superar las barreras entre las personas y conectar con el amor, lo cual es el nivel más elevado del ser espiritual y la conexión espiritual”.

El juicio también puede surgir cuando nos desagrada el comportamiento de otras personas. Pero muy a menudo estos comportamientos se asemejan a los nuestros. Somos culpables de las mismas actitudes y comportamientos que aborrecemos en los demás, pero nosotros no lo reconocemos; literalmente ese comportamiento es “desconocido” para nosotros. Cuando comiences a juzgar a otras personas por lo que han dicho o hecho, haz una introspección sincera y pregúntate cómo quizá te has comportado del mismo modo en el pasado. Observa cuáles características compartes con las personas que juzgas. Tenemos mucho más en común con aquellos a quienes juzgamos de lo que pensamos.

Karen Berg dice: “Si una persona me está hablando, pero realmente no la estoy escuchando porque pienso que ya conozco su intención, entonces me es imposible ayudar a esa persona porque ya he actuado como juez y jurado. Esa es la razón por la cual es tan importante que hagamos un esfuerzo sincero para salir de nuestro marco, de nuestras opiniones y de los velos que nos cubren para que podamos realmente entender a otra persona y ofrecerle nuestra ayuda”.

Cuando comiences a sentir que el ego nubla tu visión con respecto a los demás, cambia tu atención hacia lo positivo. Ve las fortalezas o las habilidades en otras personas como un reflejo de la belleza en el mundo. Cuando te enfocas en lo bueno, tiendes a ver sólo lo bueno. Al hacer un hábito reconocer la Luz en todas las cosas, estarás mejor equipado para detener al ego antes de que se convierta en juicio.

El ego nos divide, cuando nuestra meta debería ser siempre conectar con otras personas y mostrar compasión. Cada individuo debe recorrer su propio camino en la vida, el cual naturalmente viene con éxitos y fracasos únicos. Nuestra meta debería ser siempre actuar con compasión, escuchar, ayudar y compartir; cosas que no podemos lograr cuando estamos enfrascados en los sentimientos de juicio. Sé consciente de dónde provienen tus pensamientos a medida que interactúas con otras personas y nunca perderás una oportunidad para aprender y compartir con los demás.