Purgar la Voz: Luna Creciente previa al Eclipse del 31 de enero


Tomado de la Mujer Lunar


La naturaleza de la Vida/Muerte/Vida es un ciclo de nacimiento, desarrollo, declive y muerte, seguido siempre de un renacimiento. Este ciclo influye en toda la vida física y en todas las facetas de la vida psicológica. Todo -el sol, las novas y la luna y también los asuntos de los seres humanos y de todas las más minúsculas criaturas, de las células y los átomos por igual- presenta esta palpitación, seguida de un titubeo y otra palpitación. Vida/Muerte/Vida.

Mujeres que corren con lobos

Venus en el inframundo

Este 24 de enero acontece la Luna Creciente en Tauro: un presagio, un guiño del trabajo que toca elaborar previo al ingreso de Urano en Tauro en mayo de 2018. Una luna de purga como todas las previas a los eclipses.

El 31 de enero tenemos el primer eclipse del año, uno que nos remontará a seguir elaborando límites para custodiar nuestros espacios sagrados, para sostenernos en amor, para brillar desde la más profunda verdad. Antes de llegar ahí tenemos una semana de mucho trabajo interno. Las lunas previas a los eclipses son lunas de purga, de llevarnos al límite para mirar con mucha claridad lo que ya no puede continuar con nosotras, lo que necesitamos ofrendar al cruzar por el portal del eclipse.

Y aquí estamos. Luna que hace su parada creciente por el arquetipo de Tauro, nos conduce a reconocer cómo hemos ocupado nuestra voz. Nos pide conectar mente, corazón y palabra. Nos pide limpiar la rueda de poder en nuestra garganta para no tener miedo a decir quiénes somos, para hablar con verdad, para sanar con la voz, para encontrar en el silencio la verdad que quiere nacer.

En los últimos días el Universo nos está llamando a mirar hacia adentro, la luna haciendo cuadraturas con Saturno, Mercurio y Lilith en Capricornio nos está pidiendo re-estructurarnos con poder y fuerza. Y para poder hacerlo primero se nos presentan con gran visibilidad las estructuras y modos de estar en el mundo que YA NO están al servicio del bien personal y de la verdad que quiere nacer con la Nueva Era.

Colectiva e individualmente estamos siendo llamad@s al silencio.


¿Puedo a través de mi voz decir en verdad quién soy? ¿O prefiero callarme por miedo a ser rechazada y no amada? ¿Me guardo mis enojos? ¿Mi enojo sagrado se ahoga en mi pecho porque “tengo que ser” amable para asegurar el cariño de otros?


Esta luna creciente en Tauro aumenta la purga previa al eclipse porque nos queda muy poco tiempo para cerrar los aprendizajes de ocho años, cuando Urano comenzó su camino por Aries. Y si no pudimos encender y custodiar nuestro fuego interno, la voz colapsa, la garganta se cierra y se enferma. Esta luna es el espacio perfecto para afinar nuevamente nuestra voz, ponerla en sintonía honesta con nuestro sentir, pensar y accionar.

La luna creciente en Tauro hace una cuadratura con Venus en Acuario, que se encuentra no visible ante ojos humanos, lo que en la Astrología Chamánica se le conoce como “Inframundo”, y que sucede durante 90 días aprox. cuando Venus termina un ciclo largo de 19 meses y está a punto de iniciar un nuevo ciclo como Estrella de la Mañana. La última vez que Venus estuvo en el inframundo fue en mayo de 2016.

Cuando Venus se encuentra en esta fase, internamente solemos sentir tristeza y contactamos con pérdidas presentes que nos tejen con pérdidas anteriores. El eje Vida / Muerte / Vida se hace sumamente visible, y sostener la vida se vuelve difícil y tedioso, ya que el tiempo de Venus en el inframundo nos pide contactar con las partes agonizantes en nosotras.

Así que con esta luna creciendo necesitamos estar conscientes de la siembra y de lo que la luna sostiene, mientras la parte más profunda de nosotras se abraza al esqueleto que somos.

Venus en el inframundo


Venus en el inframundo se relaciona con la mitología sumeria de Inanna que hace su descenso al gran infierno donde para poder renacer tiene que despojarse de sus ropajes y conectarse con su hermana oscura: Ereshkigal.


Así que es posible que en estos últimos meses hayamos conectado con una parte no visible de nosotras, con esa hermana oscura la cual porta todos nuestros prejuicios, miedos, dolores, todas esas partes que no llevamos con nosotras por miedo al rechazo, al desamor y al abandono. Ahí con ella es posible que hayamos dejado nuestra ira sagrada, a la mujer salvaje que disfruta de su soledad y que no le importa quedar bien con todo mundo, a la mujer que es independiente, y todas esas cualidades femeninas que son mal vistas por la cultura.

Aquí y ahora, estamos conectando con esas partes de nosotras que hemos mutilado buscando la aceptación… para que nos amen, para que nos feliciten, para poder ser casi perfectas ante otros ojos. Para ser “lo que se espera” de nosotras.

Y esta luna nos impulsa a recuperar la voz completa, de nuestro cuerpo, de nuestra tierra, de nuestra identidad. ¿Qué parte de mi he condenado y mutilado? ¿Cuando dejé de estar a favor de mi y de mi bienestar pensando que así podía merecer amor?

¿Cuando condené mi sexualidad? ¿Cuándo me condené a ahogar mi voz y mis necesidades? ¿Cuándo comencé a creer que la maternidad es un yugo? ¿Cuándo comencé a creer que Soy solamente cuando alguien más me mira y me aprecia? ¿Cuándo creí que mi sangre no era pura?

Con esta lunación llegó el tiempo de limpiar la tierra que somos, y todas las creencias que hemos cargado sobre nuestra espalda con dolor y miedo. Llegó el tiempo de liberarnos, de ser guardianas de nosotras y renovar las creencias acerca de qué es Ser y vivirnos como mujeres, ahora desde el amor.

Estamos caminando el último tramo del Inframundo con Venus… y con Saturno en Capricornio y Júpiter en Escorpión nos estamos encontrando hoy más que nunca con la oportunidad de abrazarnos al esqueleto que somos, a la verdad más pura, soltando TODO lo que ya no es parte de nosotras, lo que ya murió.

Como la carta XII del tarot, estamos pendiendo de un pie con la cabeza a la tierra, con todo vuelto hacia abajo, para quedarnos con lo vital, y desde ahí aprender a echar raíces. Estamos mirando de frente la raíz más desnuda, desde ahí estamos depurando, soltando, purificando. Requerimos de silencio para poder entendernos mejor en este sendero, en este último tramo del inframundo. Requerimos un silencio profundo para poder cruzar los eclipses que vienen, y renacer con Venus el 19 de febrero cuando comienza su camino como Estrella de la mañana.

Que esta Luna Creciente te sostenga, te acune y te acompañe en tu liberación.

Karina 

para la Mujer Lunar

www.mujerlunar.com

Publicado por

senderosalalma

psicologa con orientacion transpersonal, master reiki

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